Nuestra segunda invitada al nombre de nuestra página es la miel.  La elegimos principalmente porque es el resultado de un trabajo lleno de amor realizado por las trabajadoras abejas.
La miel, es una sustancia natural, muuuy dulce, producida por las abejas quienes atrapan el néctar de las flores, lo procesan y almacenan en las colmenas hasta que madure.

¿Por qué es tan apetecida la miel?

Principalmente por la gran cantidad de propiedades medicinales que se le ha atribuido.
Se la conoce como un antibiótico natural, ya Aristóteles decía que quienes desayunan miel se liberan de enfermedades durante toda su vida. Esto es debido a que la miel contiene 13 bacterias ácido lácticas que son inhibidoras de bacterias patógenas para el ser humano, además de ser probióticas mejorando las propiedades de la flora intestinal.

También posee acción antiinflamatoria y antioxidante. Éstas, en conjunto con su acción antimicrobiana, hacen que se utilice para el proceso de cicatrización de heridas. Un estudio publicado en la Revista Internacional de Morfología en el año 2015, mostró su eficacia para el tratamiento de heridas por quemaduras cuando fue utilizada en conjunto con ácido ascórbico (vitamina C).
Otra propiedad, quizás la más conocida de la miel, es el alivio sintomático de la tos en los resfriados. La OMS (Organización Mundial de la Salud) la considera segura y recomienda su uso en niños mayores de 1 año.

panalTambién se utiliza en gastronomía, pues es un excelente conservante natural dada a su alta concentración de azúcar y a su baja cantidad de agua, lo que le ayuda a eliminar bacterias y evitar la descomposición de alimentos. Conocido es, su tremendo potencial para endulzar, el cual es mayor que la caña de azúcar. Además, dada su propiedad de absorber humedad del ambiente (propiedad higroscópica), al añadir pequeñas cantidades en panes y pasteles, estos se endurecen con más lentitud.

Esto lo encontramos en las mieles vírgenes o naturales, ya que las mieles líquidas típicas que encontramos en el supermercado pasaron por un proceso de pasteurización a altas temperaturas.
Punto aparte es su alto contenido calórico y alto contenido de azúcares, lo que hace que su uso deba ser moderado en personas con prediabetes y diabetes.
Es por esto que la dulzura de la miel complementa a nuestro bondadoso limón en un maridaje perfecto, lleno de vida y salud para el organismo.